Salud

¿Y si no quiero ser madre?

no quiero ser madre

Ser mujer y ser madre son, aun hoy consideradas palabras sinónimas. No es que se espere que, en cuanto se llega a la edad de “convertirse en mujer”, una deba ser madre, pero, si es cierto, que llegando a un determinado momento del ciclo de vida de una mujer, el entorno considera normal que esta sienta el deseo y la necesidad innatos de ser madre.

La edad “normal” para ser madre, se encuentra entre los 22 y los 30 años, normal desde un punto de vista biológico, ya que es en este momento cuando la mujer tiene las condiciones físicas y mentales necesarias para ser madre. Motivos como la situación laboral o personal, así como la económica, pueden retrasar el momento de la maternidad, pero, ello no quiere decir que no haya cierta presión social al respecto…

No soy madre, y no quiero serlo

Ha costado años de lucha por la igualdad, pero hoy, elegir aplazar el momento de ser madre, es un “derecho” que las mujeres tienen, justificaciones relacionadas con el trabajo, la falta de medios o el estudio, son aceptadas como “lógicas” para retrasar el momento de ser madre más allá de los 30.

Pero, cuando el trabajo es estable, las condiciones económicas las adecuadas y, además, se cuenta con una pareja, decir “no soy madre, no quiero serlo”, se convierte en no válida para la sociedad. Y es que existe aun la creencia de que el reloj biológico llama a todas las mujeres a convertirse en madres, más pronto o más tarde.

Explicar entonces que “no se tienen hijos, porque no se quiere”, se puede convertir en un auténtico problema con una sociedad a la que le cuesta entender que tener hijos es una decisión personal, y no una obligación vital.

Porque no se entiende

Mucho se podría hablar sobre mujeres que no quieren ser madres, porque no sienten esa necesidad, y aunque no hay un motivo biológico que lo explique, cada vez son más las que ven en la maternidad más una opción que una obligación.

Y, sin embargo, aun queda mucho para que se tengan que dejar de dar explicaciones de por qué no se quiere ser madre, y es que aunque la mujer lo tenga claro, la sociedad no lo entiende.

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