Relaciones

Una relación sin agobios

Una relación sin agobios

Cuando una relación empieza, lo habitual es que ambos miembros de la pareja se mueran de ganas de verse y de estar juntos, algo de lo más normal en uno de los momentos más bonitos de la vida en común.

No obstante, a medida que el tiempo pasa esas ganas irrefrenables de estar con la otra persona disminuyen un poco y, aunque deseas ver a tu pareja, la vida de cada uno vuelve a la normalidad. En ese momento, lo habitual es que ambos empiecen a hacer cosas por separado, como salir con sus amigos o llevar a cabo otras actividades en soledad o acompañados por otras personas.

El problema surge cuando uno de los miembros de la pareja acapara el tiempo y el espacio de la otra persona y solo le permite hacer cosas con él o ella y no con los demás con el fin de pasar todo el día juntos. Pues bien, esto no solo es malo para el que no puede salir con quien le apetece, sino también para el que lo prohíbe, ya que, en todas las relaciones, es necesario que cada miembro disponga de su espacio, de su intimidad y de varios momentos de relax en los que llevar a cabo alguna actividad que no implique estar con su pareja.

Y es que, separarse de vez en cuando no solo es necesario para poder tener una vida plena y disfrutar de la familia y los amigos, sino también para que la relación de pareja se fortalezca y ambos miembros puedan disfrutar de una estupenda vida en común libre de agobios.