Relaciones

Una llamada misteriosa

Me acaba de pasar algo extraño. He recibido una llamada al móvil de un número que desconocía, y como es mi costumbre, no la atendí. Siempre dudo en atender cuando me llaman de números extraños, porque por lo general son llamadas de ofertas que poco me interesan, como obtener una nueva tarjeta de crédito o abrir una enésima cuenta bancaria. Pasaron las horas, sin embargo, y la curiosidad me llevó a revisar de nuevo el misterioso número, y por alguna razón decidí llamar.

Como la charla resultó de lo más interesante, he pensado que tal vez les agradaría leerla, por lo que dedicaré esta entrada a reproducirla.

-¿Hola?,- atendió ella. En ese momento supe que no se trataba de ninguna oferta.
-Hola, ¿qué tal?… Tú me has llamado hace unas horas.
-Ah, sí. ¿Quién eres?, – preguntó ella.
-Bueno, es lo que me pregunto yo -respondí- En realidad, eres tú la que ha llamado.
-¡Ah, sí! Es que tenía tu número en mi móvil, por alguna razón, y no sabía de quién era, por lo que decidí llamar.
-¡Qué bien! Eres curiosa, eso es bueno.
-Bueno, no me gusta quedarme con la incógnita.
-Eso está muy bien. ¿Cómo te llamas?
-Andrea, ¿tú?
-Me dicen Raffa… Pero oye, ¿de dónde nos conocemos?
-Bueno, eso tampoco lo sé. Sé que tenía tu número…
-Mira, si creyera en estas cosas diría que fue cosa del destino.

Ella rió, y luego hizo silencio por lo que pareció que había cortado, pero después:

-Oye, sí, parece cosa del destino.
-Sí. ¿A qué te dedicas?
-Soy diseñadora de modas.
-Mira qué bien, justamente hace rato quiero hablar yo con una diseñadora de modas.
-¿Sí? ¿Por qué?
-Bueno, es que quiero que alguien me diseñe un sombrero de pana.
-¿De pana? Está bien difícil eso.
-Bien, tendré que encontrar a alguien más competente entonces.
-¡Momento! Que yo me las puedo arreglar bastante bien…
-Así me gusta. ¿Qué diseñas?
-Ropa para mujeres. De todas las edades, pero más para jóvenes.
-¿Qué edad tienes?
-Veintisiete, ¿tú?
-Igual. Esto sí que me está asustando, Andrea.
-Tienes linda voz.
-Gracias. Soy locutor.
-¿En serio?
-Claro, trabajo en radio.
-¡Qué lindo! Amo la radio. Amo la música, en realidad.
-Esto de las casualidades ya no es bueno, Andrea. Siento que es todo demasiado perfecto. ¿De qué signo eres?
-De Aries.
-¡Ah, por ahí venía la cosa! Somos los dos de Aries, nunca nos podremos llevar bien.
-Bueno, para eso habría que probar, ¿no te parece?
-No sé, he tenido malas experiencias con arianas.
-Bueno, yo no creo en esas cosas.
-Tengo una idea. Hagamos una apuesta.
-Vale. ¿Qué apostamos?
-Una copa de vino, a que nos llevamos mal. Si pierdo, la pago.
-¡Pero qué tímido! ¡Que sea una cena entera!
-Vale, pero no te vengas demasiado bonita que vas a ganar.

Rió de nuevo. Acordamos día y lugar, y a otra cosa. Hace unos días hablaba con un amigo de que si se tiene la energía puesta en el lugar correcto, y ya sé que esto de las energías es un poco vago, pero creo profundamente en ello, solo cosas buenas pueden pasar. Y vale especialmente para las relaciones humanas, y amorosas sobre todo. No sé qué resultará de esta cena, pero estoy seguro que será un momento agradable. Después de todo, no se pierde nada, ¿no?

  • live_skater

    bueno m avisas como te fue pa ver si quien gano oks

  • Xangowww

    increible! jaja

    super romantica la historia ehh felicidades y ojala algohaya ocurrido (: