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Un desfile osado para un cierre impactante

Si algo le faltaba esta año a la Semana de la Moda de París era un broche de oro como cierre, y no tengan dudas que lo tuvo. De la mano de la maravillosa Kate Moss y con diseños exclusivos de Marc Jacobs para Louis Vuitton la noche del glamour parisino se vistió de burdel de mediados del siglo XX.

Desde el recibimiento de cada uno de los invitados por camareras con plumeros, medias Louis Vuitton y copas de champán hasta exóticos ascensores con botones uniformados y estratégicamente colocados para abrir las puertas a cada una de las modelos que lucieron de manera espectacular esta fantástica colección otoño-invierno 2011-2012.

Como era de esperarse los bolsos fueron las estrellas de la noche, pero sin por eso opacar el brillo de cada una de las prendas que dejaron sin respiro a más de una amante de la alta costura y los modelos cargados de sensualidad y elegancia. Todo estuvo permitido desde el más brilloso de los negros hasta los claros colores de la tonalidad de los beiges, pasando por los más diversos materiales.

Algunas perlas para destacar: prendas realizadas en negativos de películas bordados o cachemir con pintura de automóvil, como así también a la bella Kate cerrando el desfile con un sexy short negro, chaqueta de encaje y fumando un cigarro. Sin dudas uno de los desfiles más osados de la temporada.

Fuente e imagen: eleconomista