Salud

Tristeza o depresión

Para que podamos tener una idea más clara de cómo diferenciar la depresión de una situación de tristeza o de un duelo, debemos tener en cuenta varios elementos. 

Sólo vamos a mencionar los elementos básicos que la diagnostican, basándonos en el Manual Internacional de Diagnóstico en Psiquiatría.

Lo primero que tenemos que tener en cuenta, es que implicará un cambio significativo en el modo en que la persona se venía sintiendo anteriormente a el actual. Este cambio debe durar más de dos semanas.

Los síntomas propios que la definen son:

  • Tristeza. La persona siente deseos de llorar, opresión en el pecho.
  • Anhedonia, o pérdida de la capacidad para sentir placer. Ya no le parecen divertidas aquellas cosas que antes disfrutaba. 
  • Cambios en el sueño, insomnio o hipersomnia. Para evitar la realidad la persona pasa mucho tiempo dormida. También puede darse lo contrario, y les resulta prácticamente imposible conciliar el sueño y mantenerlo. Está todo el tiempo pensando en lo mal que se siente.
  • Cambios en el apetito. La persona no siente hambre, ya no disfruta de la comida. La expresión más común es que se les “cerró” el estómago.
  • Pérdida de interés. Ya no tiene interés en realizar sus actividades habituales o las hace con un gran esfuerzo.
  • Pensamientos pesimistas. Principalmente sobre sí mismo, también de su entorno y de su futuro.
  • Autodesvalorización. Tiene sentimientos de culpa, de desesperanza y también de muerte. 
  • Dificultades cognitivas. La persona tiene problemas para concentrarse, incluso pérdida de memoria. Además, puede presentar dificultades para tomar decisiones, comportamiento pasivo, inactivo.

Todos estos síntomas van acompañados de:

  • fatiga,
  • pérdida de energía,
  • dolores de cabeza,
  • dolores musculares,
  • trastornos gastrointestinales,
  • etcétera.

Todo este conjunto de síntomas define una Depresión. No es necesario presentar todos los síntomas, pero sí varios de ellos para pensar en un cuadro depresivo. No es necesario haber tomado un curso de psiocología; frente a cualquier duda debes consultar con tu médico de confianza.