Salud

Trampitas para bajar calorías y comer rico (II)

Tal como compartíamos ayer, el secreto está en aprender a discernir cuándo el uso de grasas puede marcar una diferencia en el sabor de las comidas y cuándo se puede eliminarla sin correr esos riesgos. Habrá que ir probando las sustituciones de productos de a poco, para poder ver mejor los resultados.

Balancear la reducción de ingredientes ricos en grasas con aderezos de todo tipo. Esto quizás modifique el sabor original del plato, pero rara vez lo convertirá en una comida insulsa y sin personalidad.

Hay que aprender a encontrarle el gusto a las comidas hipocalóricas, porque hasta la más simple receta light puede aceptar un giro gourmet. Hay que buscar y probar con ingredientes impensados, hasta crear platos personales y alcanzar sabores inimaginados. Los vegetarianos son expertos en encontrar reemplazantes naturales para cada elemento calórico, hay que buscar sus recetas,  si no se quiere recurrir sólo a la compota de manzanas o al puré de frutas.

¿Aderezos altos en calorías?, a no preocuparse, se mezclan con yogur, de acuerdo al gusto personal. La leche en polvo descremada será muy útil. La leche condensada si es baja en calorías le agrega mucha consistencia a un plato, además de evitar grasas.

Este último dato es ideal cuando se piensa en un postre sabroso y no se quiere poner en riesgo la dieta.

(Continúa…)

Imagen: lapipadelindio