Relaciones

¿Todavía existen los amigos tradicionales?

Friendship

Los avances  tecnológicos nos han ayudado desde siempre a acercarnos  más a las personas, internet, teléfonos móviles, trenes de alta velocidad, etc… muchas facilidades para sentir más cerca a los nuestros, mi gran duda es si de verdad nos acercan o nos alejan…

Cuando nos invadieron las redes sociales, el perfil de nuestras amistades cambió. Al mismo tiempo nosotros hemos cambiado con ellas, y me hago una serie de preguntas:

-¿Sabemos de verdad distinguir a los buenos amigos?

-¿Somos mejores por tener más amigos en Facebook o más seguidores en twitter?

-¿No estaremos cambiando amigos por humo?

Lamentablemente debo decir que nuestro criterio ha cambiado, y también nuestra exigencia. Vivimos tras la apariencia del ruido, aunque esté vacío. “Si tiene muchos seguidores, tendrá algo que decir”, “si lo sigue mucha gente es bueno”, todos queremos tener al menos un trending topic en nuestra vida, aunque si nos paráramos a pensar qué programas o personas lo son, a lo mejor deberíamos replanteárnoslo.

Nos empeñamos en ser conocidos, en alardear de ser populares, engordamos nuestro ego,  no creamos cimientos. La red es efímera, un día estás arriba y otro te pisan, todo vale.

¿Cómo se pueden tener 3000 amigos en Facebook? Muchos dicen, lo utilizo profesionalmente…mentira, lo utilizan para su profesional ego, que todo el mundo vea lo populares que son.

Mentimos en la red, omitimos la información que no nos gusta, alardeamos, criticamos, y hasta ligamos, pero lo peor de todo es que muchos acaban creyendo sus  propias mentiras.

Este mundo virtual nos ocupa mucho tiempo, ¿a qué le restamos este tiempo? Quizá se lo quitamos a los antiguos amigos, a los que no quieren comunicarse a través de las ondas sino cara a cara.

Los amigos de verdad no se crean en la red, no es posible ni viable. No puedes confiar en una persona que no te mire a los ojos, que no te conozca. Los amigos virtuales  solo conocen de ti lo que tú quieras decirles, y todos sabemos vendernos muy bien.  Los amigos de verdad te llevan la contraria, se preocupan por ti, te ayudan, te animan, te respaldan.

No hay que tener muchos amigos (pues no podremos atenderlos), hay que tener buenos amigos. No hay que ser muy conocido, céntrate en ser alguien a quien merezca la pena conocer. Los amigos los elegimos nosotros, ¡elijamos bien!

Quiero aprovechar para dar las gracias a todos mis amigos, por seguir teniendo tiempo para estar ahí. Los amigos son como las plantas, si no las cuidas y las riegas se mueren. No nos olvidemos de cuidarlos, pues dentro de esta época de relaciones de usar y tirar, un amigo de verdad es un valor en alza.