Relaciones

Stress, bajón, vulnerabilidad: momentos claves para la infidelidad

Si bien los aspectos internos de la pareja tales como el afecto, las habilidades comunicativas, las coincidencias en la forma de concebir el mundo, entre otros, son decisivos para la conformación y mantenimiento de ésta, hay momentos en los cuales los factores externos cobran tal intensidad que pueden afectarlas impactando sobre su estabilidad.

Tal es el caso de situaciones laborales que resultan agobiantes o intolerables, presiones de grupos de amigos, problemas con alguna de las familias de uno de los miembros de la pareja, la rutina, etc., etc.

El problema cobra otra dimensión cuando alguno de estos factores o bien se hace invisible como elemento que causa malestar y crece en intensidad de afectación o se juntan muchos elementos externos que se acumulan y desgastan la relación generando un estado de bajo nivel emocional. Este panorama afectivo de vulnerabilidad promueve en ciertas oportunidades y en algunas personas, episodios de infidelidad.

La infidelidad puede vivirse como un refugio o una forma de fuga ante tanta carga de frustración que no encontró forma de tramitarse en pareja. Algunos se entregan a las relaciones extra-pareja buscando vivir una novedad emocional, una carga de afecto renovada que parece no hallarse en la propia pareja y que trae satisfacción narcisista; otros experimentan el acto de infidelidad con un monto de ilusión y de fantasía que alimenta la ideación de la eliminación de problemas junto a esa persona; etc.

Sea cual sea los motivos personales asentados en rasgos de personalidad, muchas veces la causa de estos episodios se encuentra en el estado de vulnerabilidad que afectó el vínculo de pareja.

Los recursos emocionales personales, la comunicación y la posibilidad de construir lazos marcados por la confianza contribuyen a afrontar las crisis; apoyarse en el otro, dialogar y rescatar los aspectos positivos pueden ser una estrategia para no ceder ante los aspectos negativos que a veces nos aíslan y ligan a personas que más que ayudarnos nos crean otros problemas.