Relaciones

Somos iguales pero no tanto

Nuestra Constitución garantiza que todos somos iguales ante al ley, pero los hechos nos muestran que algunos son más iguales que otros, como me decía mi abuela.

Ante la ley, todos los españoles estamos parados en el mismo escalón, el más pobre entre lo pobres, como el propio Rey. El punto es que la realidad parece ser cada día más clara es que eso que siempre se nos ha dicho, no aplica a la hora de indagar delitos.

Por supuesto, estoy hablando de la infanta Cristina. Los supuestos delitos de su esposo están siendo investigados, con todas las garantías de la ley. Si su esposo es un delincuente, cosa que no sabremos hasta que la justicia así lo determine, eso no quiere decir nada sobre ella. Cuando se encarcela a un ladrón no se encarcela a su esposa, hermana o madre. El delincuente es él.

El punto es que según todo lo que ha trascendido, al menos hay algunos hechos por los que la infanta debería ser indagada. No por lo de su esposo, sino por ella. Uno punto que seguramente merecería cierta investigación, por ejemplo y por decir una sola cosa, es su participación en la empresa Aizoon, donde la infanta figura como socia. Los negocios son tan poco comunes, que como mínimo merecerían ser investigados.

A pesar de eso, el Fiscal general considera que por el momento no hay motivos de sospecha como para indagarla. Por supuesto que es de lo más normal invertir 1500 euros y tener de ganancias 500 mil euros en un plazo más que breve. Faltaba más.