Sex and Life

Sexualidad: el mito del tamaño (II)

Ahora, el tema principal es: ¿a nosotras, nos importa? Sí, en realidad nos importa: nos importa que les importe tanto.

Los hombres se desvelan en una carrera de comparaciones, pero se olvidan para qué quieren el pene largo. A veces parece que están más preocupados por demostrar su “hombría” que por lograr que la mujer llegue al estado de excitación necesaria. Y eso es lo que nos importa: la magia. La magia de la seducción, de las caricias, de saber qué necesitamos para llegar a la cima. Algunos varones se centran egocéntricamente en su falo y esperan la admiración de la compañera, tanto como esperan que admiren su nuevo auto o su velero.

Tal es así que el sexólogo Juan Carlos Kusnetzoff tituló un artículo como “El pene y su hombre” y cuenta cómo los varones le dan una identidad propia, al punto que lo bautizan, le hablan, le ruegan que funcione o lo insultan cuando no lo hace como si tuviera oídos para escucharlos. El punto es el desconocimiento de la sexualidad femenina. Tanto hombres como las propias mujeres no saben cómo funciona la anatomo-fisiología del sexo e intentan orgasmos por caminos erróneos.

La región más erógena de la mujer está en el clítoris y en el tercio inferior de la vagina, ya que la sensibilidad va disminuyendo hacia el interior, siendo el último tercio prácticamente insensible. O sea, un pene que sea más largo de los 14 cms que mide la vagina puede llegar a ser molesto al empujar sobre el cuello del útero.

¡Hombres!, no se olviden que el orgasmo femenino no se produce sólo con la penetración, sino también por el rozamiento, al punto que muchas chicas no alcanzan el clímax si no tienen este estímulo directo sobre el clítoris. La mujer le da importancia a la dedicación erótica más que a la proeza anatómica.

(Continúa…)

Imagen:  vandal