Salud

Semillas de linaza, un alimento sanador

Entre la multitud de semillas aptas para el consumo humano encontramos una variedad inmensa que además de ser buenos alimentos nos ayudan a mantener un organismo sano. Cada una de estas tienen efectos especiales sobre determinadas dolencias y males. Veamos el ejemplo de la semilla de linaza, proveniente de la planta de lino, y poseedora de efectos muy beneficiosos para nuestra salud. Esta pequeña semilla cuenta con importantes cantidades de fibra dietética, ácidos grasos poliinsaturados y fitoquímicos. Con ella se produce el aceite de linaza.

Una semilla para combatir varias enfermedades

La semilla de linaza tiene excelentes propiedades antiinflamatorias, antioxidantes, de regeneración celular, limpieza intestinal, para la reducción de peso y el colesterol, contra las enfermedades autoinmunes, contra el estreñimiento, los trastornos digestivos, la diverticulitis, la gastritis, las hemorroides, los desequilibrios hormonales, el colon irritable, el dolor de garganta, el estrés, la soriasis, el cansancio constante y la debilidad. Además de ayudarnos a prevenir las enfermedades cardiovasculares, el cáncer, la diabetes, el lúpus y la menopausia.

Consumo recomendado de linaza

La mejor forma de consumir esta semilla para que nuestro organismo pueda aprovechar todas sus propiedades es mezclando una cucharada de linaza molida con 150 ml de líquido, y tomarlo entre 2 a 3 veces por día. No se conocen efectos secundarios ni contraindicaciones a menos que se tome en exceso sin respetar las cantidades recomendadas. Este exceso puede afectar nocivamente los intestinos, sobre todo si no se respeta la proporción de líquido necesaria. Tampoco es recomendable para las embarazadas.

Foto: Captura de sxc.hu