RelacionesTrucos y Manualidades

Seamos clientes conscientes

Shopping

Lo que parece una actividad sumamente simple como lo es la compra de cualquier cosa que necesitemos, desde los alimentos del día a la vestimenta o un coche, es en realidad una actividad mucho más compleja de lo que parece. Toda una ciencia del comportamiento asesora a las empresas, en algunos casos mucho y en otros poco, para que compremos y compremos. En nosotros está ser clientes concientes y no clientes afectivos.

En muchos casos se apela a esa afectividad, provocando por ejemplo, una fidelización con una marca, que en realidad no se corresponde con algo racional. Vamos a suponer un ejemplo. Compramos desde siempre la leche X, porque es la que comprábamos de chicos, nos recuerda nuestra infancia y buena parte de su propaganda está dirigida apelando a ese tipo de sentimientos. Asociamos la marca con sentimientos positivos.

Pero no estamos viendo que junto a la leche X está la leche Y, que es de mejor calidad, que tiene más variantes atractivas y que los precios nos conviene más. De hecho hasta el envase es mejor. Claro, no nos recuerda nuestra infancia ni nos produce sentimiento alguno. Eso si, es una leche mucho mejor que la otra.

Yo os propongo que a la hora de comprar seamos mucho menos afectivos, dejemos de lado los sentimientos y seamos puramente racionales. Comparemos precios y calidades, no más que eso, ya que de eso se trata la compra. Tampoco es que las técnicas de venta son imposibles de contrarrestar. Son buenas, a veces excelentes, pero no hacen que perdamos nuestra racionalidad si no queremos hacerlo.