Salud

Salir a caminar, una buena costumbre

La finalidad médica-preventiva de caminar para disminuir el riesgo de enfermedades metabólicas y cardiovasculares, no lo lograremos con el ejercicio diario que hacemos en nuestro trabajo. Es necesario que realicemos un esfuerzo medio sin interrupciones y continuado, durante un tiempo determinado.

El ejercicio físico planificado y realizado de acuerdo a las pautas de tu médico, implica unas mínimas exigencias que diferentes a las de quien pasea caminando con las manos en la espalda, o en los bolsillos.

Es importante adecuar el esfuerzo de la marcha a la situación particular de cada uno, la que puede estar condicionada por limitaciones cardíacas o respiratorias, músculo-esqueléticas, sobrepeso corporal o también la falta de entrenamiento.

Es recomendable realizar ejercicio todos los días, en la medida de lo posible a la misma hora. Para comenzar es suficiente con un período de 20 a 40 minutos, para luego ir alcanzando recorridos cada vez más largos, hasta una hora.

También se debe ir incrementando progresivamente la velocidad de desplazamiento hasta lograr recorrer entre 4 y 5 mil metros en una hora, es decir, con una velocidad entre 70 y 80 metros por minuto.

Es muy importante la indicación médica antes de comenzar y luego acompañar el proceso, principalmente en las personas mayores de 60 años o si tiene sobrepeso, alguna afección articular, muscular o cardio-respiratoria, para regular el esfuerzo hasta lograr el grado de entrenamiento deseado. Para estos casos lo recomendable es realizar el recorrido en superficies  planas, evitando las subidas pronunciadas y si es posible evitar también el viento en contra.

No olvides protegerte del sol con lentes y filtro solar, y evita las horas del mediodía.