Relaciones

Ruptura, una opción al cambio

Cuando se produce una ruptura amorosa parece que el ocaso llega a tu vida, el príncipe azul que había conquistado tu corazón  … desde adentro lo quebró en mil pedazos. Estabas indecisa sobre comenzar esta relación, cuando surge una fuerza interior y seduces al chico de tus sueños se transforma su falta de compromiso no se complementa con tus objetivos para la pareja.

Las mejores propuestas y momentos (ahora) sientes que son aquellos que viviste con él, sus buenas intenciones se vuelven una pesadilla constante, tus sonrisas están desdibujadas por las lágrimas, la cama es aliada de tu tristeza y hasta sientes que “nunca más” lograrás reponerte. Cuando escuchas que en un tiempo solo será un recuerdo no puedes razonar o sentir estas palabras porque estás sumida en el dolor … ¿ te confío una vivencia? … llora, calla o grita, deja salir ese dolor del modo que puedas y verás que luego de un  tiempo llegará ese bienestar.

Mira un lugar para que puedas reposar en silencio es junto al mar, intenta oír lo que sus olas tienen para decirte … su equilibrio puede embarcarte a elecciones sorprendentes. Ten una actitud valiente, no cometas el error de empezar de cero porque sería como no aprender de lo que has vivido y haber pasado en vano la enseñanza que la vida te dió.

Siempre la vida te sorprende, tus familiares cercanos y amigos son un refugio de paz pero debes reconocer como principal castillo el cristal de tu alma, espíritu y cuerpo a tí misma como templo de silencio. Reconstruirte no es el camino porque estarías utilizando pedazos de algo que ya no está, busca recursos nuevos y opciones diferentes … siente en el respirar la brisas de niña logrando provocar que los fantasmas del pasado se alejen.

Mira al horizonte y busca objetivos posibles que puedas hallar medios para concretar para disfrutar mientras lo desarrollas. Vive, ama y ríe mucho de manera incansable.

Imagen: Publicanary