Relaciones

Reconciliación: solo en casos en que esto resulte positivo para ambos

Continuando con el artículo anterior debemos decir que en toda pareja que enfrenta una ruptura encontraremos aspectos que se pueden modificar con un poco de compromiso de ambas partes y otros que inevitablemente serán casi imposibles de transformar;

este compromiso es lo que nos dará la pauta de si estamos o no en posición de hacer todo lo necesario para una posible reconciliación. Aunque, a decir verdad, la mayoría de las parejas llegan a la ruptura cuando uno, o ambos, piensan que el otro es incapaz de cambiar aquellas cosas que llevaron a la relación a un límite del cual no encontramos retorno.

Algo que nunca debemos olvidar es que toda reconciliación lleva en sí misma una prolongación de la relación que venimos viviendo, esto significa que por mucho que cambiemos es imposible empezar de cero como si nunca hubiéramos llegado al punto de la ruptura. El pasado siempre estará allí y en este caso es más importante tener conciencia de nuestra capacidad de perdón que dejarnos llevar por las posibilidades de cambios.

De todas formas no todas las parejas viven una reconciliación como algo absolutamente negativo, hay quienes realmente aprenden la lección para no repetir errores y logran remontar una situación que para otros sería dolorosa. Para esto es fundamental no revivir continuamente los momentos perturbadores y sanar las heridas con paciencia y mucho amor.

Finalmente, pensemos que una reconciliación solo puede ser positiva cuando existe una fuerte confianza mutua, dejamos de lado los rencores, reconocemos que aún hay amor y pasión en la pareja, y nos comprometemos profundamente con el cambio.