Relaciones

Quiero, quiero y no se como …

Muchas personas en el mundo entero cuando meditan , imaginan o sueñan con las características que “debería” tener y las cualidades que “tendrían” que destacarse en la persona que deseas amar … la mayoría lo hacen antes de conocer al otro generando ilusiones basadas en experiencias anteriores (amorosas y/o de la vida en general), crianza y del contexto.

Son etapas: imaginar al príncipe de los sueños, adornarlo y decorarlo con criterios personales, comenzar el conocimiento en el cortejo para continuar con la seducción y así seguir creciendo. Pueden bloquearte o motivarte a continuar el camino del amor y así comprender al otro desde tu interior para irradiar bienestar ya que las personas no pueden dar aquello que no tienen.

Si estableces esas concepciones como normas a seguir de manera reglada entonces cuando estas son realistas y positivas todo fluye … nada hay que forzar. Muchas veces puedes sentir que estas pre-concepciones te molestan o te inquietan en el transitar del conocimiento al otro como sujeto y no como objeto … otras veces colaboran para que puedas cambiar el curso de la situación para poder darles otra forma y en esas modificaciones evolucionar conscientemente.

Las influencias complementan favorablemente aquello que crees que debe ser de una forma con características particulares, cuando al principio todo gira alrededor de lo que tú esperabas sientes que esta plenitud perdurará por siempre. Piensa y medita en el impacto que te produjo cuando conociste a tu príncipe, si encaja dentro de lo que tú has soñado y si está en lo que tú quieres para “complementar las diferencias” con él para que la relación siga adelante.

No fuerces nada sino deja fluir la libertad en el otro para que el bienestar sea mutuo. No dejes tus sueños o anhelos de lado sino partícipalos en la relación ….

Imagen: Nosotros2