Sex and Life

Practicar sexo anal por primera vez

Sexo anal

Como toda práctica sexual, el sexo anal debe acordarse entre los dos miembros de la pareja, de forma que ambos puedan disfrutar por igual. Al practicar sexo anal por primera vez, puede que no sea tan fácil como parece, y para ello hay que tener en cuenta una serie de puntos y lograr hacerlo placentero.

Para practicar sexo anal por primera vez, siempre es mejor no planearlo con antelación. Si tu chico y tú deseáis probarlo, podéis estar preparados para ello en cada sesión de sexo que tengáis, pero llevarlo a cabo sólo cuando notéis que la excitación y el deseo os lleva realmente a querer probarlo.

Para que una chica pueda practicar sexo anal la primera vez sin sufrir dolor y obtener placer, deberá estar muy excitada y lubricada. Los juegos sexuales previos pueden llevar a tu cuerpo a desear la penetración anal. Puedes utilizar tu lubricación natural para humedecer la zona anal, y así facilitar la penetración; pero si no lo consigues de esta forma, utiliza un lubricante especial, ya que no todas las mujeres lubrican de la misma forma.

Nunca fuerces la situación si no lo lográis al principio. El ano es un esfínter compuesto por músculos más fuertes que los de la vagina, que no está adaptado a este tipo de actos sexuales, por lo que quizás al principio sea necesario una estimulación introduciendo un dedo o un dilatador, en lugar de hacerlo directamente con el pene de tu chico.

Una vez lograda la penetración, las caricias y la estimulación no deben cesar, para mantener al máximo la excitación, y evadir toda señal de dolor. La estimulación del clítoris al mismo tiempo que se practica sexo anal ayuda a llegar mucho antes al orgasmo femenino, logrando en estos casos incluso una sensación más intensa que sólo con la estimulación vaginal.

Después de la penetración anal, si tu chico va a penetrarte vaginalmente, no olvidéis limpiar bien el pene y utilizar un preservativo distinto, ya que puede darse una infección en tu vagina por traspaso de bacterias fecales.

Para disfrutar del sexo y no correr ningún riesgo, lo más importante es que los dos miembros de la pareja deseen lo mismo y tengan las mismas preferencias sexuales, y que os informéis bien antes de hacerlo.