Belleza

Piel morena con polvos bronceadores

El verano es una época ideal para lucir un rostro bronceado, ya que los rayos solares pegan con más fuerza y, aunque protejamos nuestro rostro con cremas de alta protección solar, siempre queda un resquicio de sol en nuestra piel que nos da un bonito color más oscuro de lo normal.

Sin embargo, cuando llega el invierno la cosa cambia y nuestra piel vuelve a su tonalidad normal, lo que a muchas mujeres no les gusta debido a que prefieren lucir una tez bronceada antes que una piel pálida.

Pero, para ponerle remedio a esta cuestión sin necesidad de acudir a un centro donde someternos a los perjudiciales rayos UVA, siempre podemos hacer uso de unos polvos bronceadores que le den a nuestro cutis el colorcito moreno que estamos buscando.

Pero, ¿cómo se aplican estos polvos? En primer lugar, es necesario que laves muy bien tu rostro para, una vez que esté limpio e hidratado, procedas a extender una base de maquillaje si te gusta disimular las imperfecciones, ya que los polvos bronceadores también pueden utilizarse sin emplear una base previa. Después, coge una brocha gordita, extiéndela sobre los polvos y sacúdela para eliminar el exceso de producto. En este momento, ya puedes aplicar los polvos bronceadores. Para hacerlo, extiéndelos solo por debajo de los pómulos y difumínalos hacia las sienes. Para darle un toque más intenso, aplica el sobrante justo debajo de la mandíbula, es decir, en el hueso del óvalo.

De este modo, conseguirás un efecto muy natural, ya que si lo aplicas por toda la cara obtendrás un resultado artificial que no quedará bonito.