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Periodismo en llamas: restricciones a la libertad de prensa

Conceptual photo of woman with the mouth taped up

La tensión en Irán sigue latente y los medios de comunicación de todo el mundo están pendientes de los sucesos que provienen desde esa parte del planeta, sobre todo luego que se conocieran las restricciones que enfrenta parte del periodismo iraní para dar a conocer las masivas propuestas que se desencadenaron en las calles de Teherán tras conocerse los resultados de las pasadas elecciones presidenciales. En estos tiempos de apertura cultural y democratización de la información, el gobierno de Ahmadinejad parece no ser el único que ofrece trabas a la difusión y la libertad de prensa  que se ve restringida en varios sectores del mundo.

En Venezuela, el gobierno de Hugo Chávez mantiene un fuerte cruce con una gran parte de los medios. En 2007, en uso de las potestades del estado, el gobierno de Chávez decide no renovar la concesión de frecuencia de radiodifusión a la cadena Radio Caracas Televisión (RCTV). Chávez argumentó en su momento que la decisión estaba basada en las constantes violaciones de programación por parte del canal entre las que destacaba contenidos ofensivos para los niños, aunque se especula que la decisión estuvo más vinculada a las diferencias ideológicas entre la línea editorial de RCTV y el gobierno de Chávez. Lo cierto es que hace 2 años RCTV, la estación televisiva más antigua de Venezuela cerraba sus puertas. En la actualidad, la cadena Globovisión, considerada el medio periodístico venezolano más independiente, ve que es posible seguir un destino similar luego que el máximo mandatario de ese país impusiera una elevada multa de U$S 2,3 millones fundamentándose en el hecho que Globovisión donó espacios publicitarios sin reportarlo ante el Seniat (Servicio Nacional integrado de Administración Aduanera y Tributaria). Los directivos de la cadena afirman que se trata de una nueva maniobra política que apunta a la clausura del medio.

En Argentina el conflicto entre el gobierno y la cadena multimedial Grupo Clarín lleva aproximadamente un año. El oficialismo comenzó su arremetida contra el grupo de medios a partir de que considerará excesivas las críticas que se le realizaron en diversas publicaciones, incluidas una caricatura de la presidente Cristina Fernández. Desde allí en más, el gobierno, con el ex-presidente Néstor Kirchner a la cabeza, comenzó una cruzada mediática contra el grupo empresario y contra otros medios que no reflejan en su línea editorial una crítica favorable a la gestión de su esposa. Inmerso en un candente clima electoral de cara a las próximas elecciones legislativas, el ex-presidente, candidato a primer diputado por la provincia de Buenos Aires, aprovechó varios actos de campaña para lanzar declaraciones contra el grupo Clarín: “¿Qué te pasa Clarín? ¿Estás nervioso?” fue una de las frases más recordadas donde dejó de manifiesto su desaprobación por la línea editorial del medio en cuestión. La cruzada mediática se da en medio del debate por una nueva ley de radiodifusión nacional cuyo borrador fue repudiado por varios representantes de los medios de comunicación más importantes del país argumentando que dicho proyecto restringe la libertad de prensa.

En tanto, a nivel regional el presidente de Ecuador, Rafael Correa (aliado de Hugo Chávez), afirmó que cuando asuma en julio la presidencia de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) propondrá la creación de un ente que regule las críticas desmedidas de los medios para con los gobiernos.

En Irán las medidas contra la libertad de expresión son explícitamente censoras: se han bloqueado sitios de internet de facciones opositoras a Ahmadinejad, se ha interrumpido en varias ocasiones la red de telefonía celular y se han expulsado y detenido a varios periodistas locales y provenientes de diversas partes del mundo. En tanto, cuatro jugadores del seleccionado de fútbol iraní fueron expulsados del conjunto nacional por exhibir un brazalete verde, un símbolo de solidaridad con los manifestantes de la oposición. Por su parte, la federación de fútbol de ese país expresó que el retiro de los jugadores fue “una decisión propia, profesional y personal” de cada integrante del plantel.