Cotilleos

Pecados de la Ciencia

El conocimiento denominado científico tiene múltiples efectos sobre la vida de las personas, la sociedad y la cultura. El avance del saber científico configura los cuerpos, crea sentidos, condiciona la producción de subjetividad. Es decir, hablamos de subjetividad como las formas de pensar, sentir y actuar.

El llamado estado del arte, es decir, el nivel que se puede alcanzar en determinada materia de estudio como puede ser la medicina, la psicología, la ingeniería y otros campos del saber, va a condicionar la visión que tengamos sobre las cosas.

Es así que hasta que no se conoció que la tierra es una esfera pues los mapas por ejemplo tenían una forma determinada. Inclusive hoy en día un planisferio tiene una forma norte – sur que responde más a cuestiones políticas que a razón científica.
Es así que las relaciones de poder juegan su papel en la determinación del saber científico, qué se investiga y qué no, qué interesa estudiarse y qué no, etc.

Destacados filósofos como Sócrates señalaban que “sólo sé que no sé nada”, en relación al conocimiento. Es decir, por más que estudiemos y avancemos en el saber, siempre vamos a tener más para conocer y las preguntas serán cada vez mayores. De esta forma la llamada ciencia está expuesta a que conocimientos del presente sean ridículos en el futuro al constatarse nuevos conocimientos.

Esto conlleva a reformulaciones varias que tocan creencias, políticas y acciones basadas en estos conocimientos. Es de esta forma que la responsabilidad social de la ciencia adquiere connotaciones de gran importancia, por las consecuencias que desencadena potencialmente.

Es el caso de cuando el hombre pretende estudiar el amplio universo del que somos una ínfima parte y el avance que se puede tener en estos ámbitos del saber suele indicarnos la insignificancia del exacerbado nivel de omnipotencia que padecemos los hombres.
Según esta noticia ya se estarían cambiando los mapas que trazan la Galaxia ya que se han hallado nuevos indicios que indican que el conocimiento alcanzado hasta ahora era incorrecto. Un grupo de astrónomos de la NASA ha descubierto a través de su telescopio que en realidad La Vía Láctea tiene solamente dos brazos espirales y no cuatro como se sostuvo durante décadas. De esta forma se tendrá que repensar la Galaxia a partir de este nuevo hallazgo y esto hasta que otro nuevo descubrimiento nos diga que una vez más estábamos equivocados …

Fuentes: observatorio | 20minutos.es | 86400.es