Relaciones

Parejas que deciden no tener hijos

Parejas sin hijos

Cada año son más los hogares formados por parejas que no tienen hijos. El nuevo estilo de vida, la incorporación de la mujer al trabajo, y sobre todo la decisión de las mujeres modernas de priorizar su carrera profesional al hecho de ser madre, da cada vez más casos de parejas que deciden no tener hijos.

Hace algunos años, era inimaginable que una pareja decidiera no tener hijos por voluntad propia. Las grandes familias de varios componentes era algo muy común hace no tanto tiempo, y en la actualidad esa forma de cambiar ha cambiado completamente.

Toda mujer cuenta con la capacidad innata de tener hijos, pero no todas tienen ese instinto maternal que las hace desear ser madres, y no hay por qué sentirse mal ni diferente. Hay mujeres que no se ven como madres, y sus parejas apoyan esa decisión.

Los nuevos horarios laborales que tienen que soportar las mujeres trabajadoras para llegar a la cima de su carrera profesional consiguen que la mujer de ahora no tenga tiempo para dedicar a la creación de una familia con hijos. Las empresas no siempre dan las facilidades óptimas para que una mujer dedique el tiempo necesario a su familia, y es por esto que muchas mujeres se sienten presionadas por su trabajo.

Más de la mitad de las mujeres que trabajan no tienen hijos, y de las que mujeres trabajadoras que ya han sido madres por primera vez, un 85% asegura que no lo será en una segunda ocasión por problema de conciliación de su trabajo y su vida en el hogar.

Pero no siempre el hecho de no tener hijos se debe a una elección personal por parte de la pareja. No debemos olvidar los muchos casos de problemas de infertilidad que sufren las parejas, imposibilitando la ampliación de la familia.

Sea como sea, los roles en las familias están cambiando, y cada vez son más las parejas que deciden no tener hijos por uno u otro motivo. Mujeres como Oprah Winfrey, Maribel Verdú o Cameron Díaz decidieron en su momento no ser madres, y no por ello han dejado de ser mujeres grandiosas y especiales.

Si este es tu caso, y tu pareja y tú habéis decidido no tener hijos, no tienes por qué sentirte mal ni extraña con esta decisión. Tú tienes la capacidad de ser madre, y puedes utilizarla o no, según prefieras.