Salud

Obesidad e hipertensión arterial

Se ha comprobado que la pérdida de kilogramos de sobrepeso es seguida por un similar descenso de las cifras de presión arterial.

A pesar de que la obesidad constituye una entidad clínica multifactorial, existe una estrecha relación con la hipertensión arterial.

Aunque se discutió si el vínculo se establecía a través de la obesidad por sí misma o a través de factores indirectos, lo cierto es que sí existe una relación de causa a efecto. 

En una población de un millón de personas, los obesos respecto a los no obesos, entre 20 y 39 años de edad, presentaban un 100% más de HTA.

Además de diversas patologías que inciden indirectamente para causar una enfermedad hipertensiva, recientemente pudo establecerse también que la acumulación de grasa corporal incidía directamente para elevar las cifras tensionales.

El hiperinsulinismo secundario del síndrome metabólico, causante de hiperglicemia y dislipidemia, aparece como el mecanismo indirecto más importante para generar HTA. Ello se debe a que causa reducción en la eliminación urinaria de sodio, retención de agua y expansión de la masa sanguínea.

Estudios realizados en 2005 se menciona que la hormona conocida como leptina es segregada por el tejido adiposo pero, a diferencia de los anteriores, constituía un mecanismo directo para producir HTA. 

La presencia de leptina en sangre era directamente proporcional a la cantidad de grasa depositada en el tejido adiposo; pero también existía una relación directa, entre la disminución de la grasa corporal y la reducción de los niveles plasmáticos de leptina; y ambos se seguían de un descenso de las cifras de tensión arterial.

Tratamiento

Lo fundamental es que el paciente obeso pierda peso para mejorar su HTA y para prevenir otros efectos que le van asociados. Lo más recomendable: ejercicio físico y dieta, siempre controlados por el médico tratante.