Cotilleos

No debemos acostumbrarnos

Black child holding rotten apple

Hay muchas cosas a las que no debemos acostumbrarnos. Claro, es a las cosas malas, por supuesto, pero el mal que ocasionan cuando comenzamos a verlas como algo cotidiano se multiplica en forma infinita. Si nos acostumbramos a que los hombres les peguen a sus parejas, las cosas solo pueden empeorar.

Si nos acostumbramos a que la violencia sea parte normal de la vida, la convivencia en sociedad se torna casi imposible.

Si nos exponemos en forma continua a un estímulo, este tiende a perder el impacto que nos causa. Si vemos como un grupo de personas mata a otra persona, la primera vez el impacto es casi insoportable y luego va disminuyendo en intensidad. Hasta puede ser que prestemos atención a los detalles y la repercusión afectiva comienza a ser menor,

Cuando las personas viven en un lugar donde la mortalidad infantil es de 2 niños cada 10 nacidos vivos (en lugar de 4 cada mil del primer mundo, solo por poner un ejemplo, la muerte pasa a ser algo cotidiano. Cuando se vive en esas condiciones la muerte es tan frecuente, que la vida no vale nada. Y pocas cosas son más peligrosas que una persona que vive con ese sentimiento.

No debemos acostumbrarnos a que la gente muera de hambre en el cuerno de África. No debemos acostumbrarnos a que Haití sida como está. No debemos acostumbrarnos a las dictaduras. No debemos acostumbrarnos al tráfico de humanos…

La lista es seguramente mucho más larga aún, pero tenemos que tenerla clara, renovarla todo el tiempo y aplicar este ejercicio.