MamásSalud

Niños mal nutridos en España

Hungry children in refugee camp, distribution of humanitarian food

Pues parece que hemos llegado al punto más serio de la crisis y hay algunas medidas que es necesario tomar. Hace unos meses Cáritas ha denunciado que de seguir así las cosas, muchas personas no podrían tener una alimentación mínima necesaria y según parece no se ha equivocado.

Diversos medios de prensa recogen hoy la noticia de que en Barcelona hay niños con problemas de nutrición.

Cáritas se hace cargo de varias comidas de los niños que no tienen beca en el comedor  y en algunos casos cubren el desayuno y el almuerzo. El problema es que luego de eso, tal vez en la casa no puedan comer más nada. Según la misma organización, el 30 % de las personas que ellos atienden dependen completamente de la beneficencia para sobrevivir, contando solo con ese tipo de ayuda.

De seguir así el problema comenzará a notarse un aumento de las enfermedades relacionadas con la pobreza como ser la anemia y la tuberculosis.

Si esto ya es notorio es Barcelona suponemos que también debe ocurrir en otras zonas de España y sin duda alguna tiene que ser un tema prioritario. Mucha dirán que hay que resolver el problema de base y es dar empleo. Obvio que es así, pero más obvio que no es así de fácil y el hambre es algo que se debe solucionar en forma inmediata. Es una simple cuestión de derechos humanos, no puede haber niños que no reciban una alimentación adecuada, ni adultos que no tengan al menos el mínimo necesario para estar sanos.

  • Josseffamc

    Un saludo: Verdaderamente es preocupante esta realidad que, en estos últimos tiempos se vá dejando ver.  Y no sólo los niños   sino personas adultas que,  por sus situaciones de falta de ingresos ó ingresos bajos    no pueden mantener una alimentación en condiciones.
    Caritas dice mucho y, aunque voy a criticar sus métodos, no voy a negar que también reparte ciertas ayudas alimentarias, etc  pero  Caritas, al igual que la mayor parte de las Organizaciones (Asociaciones de diferente tipo, Iglesias de otros Cultos como Evangelistas, Ongs, etc)  practican la llamada beneficencia ó caridad. El asunto de tener alimentación básica  debe ser un derecho  universal  y no debe tratarse como un tema benefico  y menos  cuando  muchas de esas ayudas  lo son mediante subvenciones públicas y alimentos públicos (de los excedentes de Europa). Y a la hora de repartir las ayudas utilizan siempre la consigna  “para los más necesitados”. Pero la cuestión está en ¿quienes son los más necesitados?. Y lo digo porque, ante la gran necesidad de tal ó cual persona, siempre puede haber alguien a quien se considerar “más necesitado”, con lo que resulta  que ese método  permite la exclusión de cientos de personas que tendrían que acceder a las ayudas. Un necesitado  tiene que tener el mismo derecho que un más necesitado.
    Resulta aberrante que, por poner un ejemplo,  una mujer española  viuda, de casi 60 años, con minusvalias  (algunas de sus dolencias con secuelas graves, lo son por torturas recibidas de su ahora difunto esposo  del que se separó tras la última paliza),  y con una pensión por invalidez de unos 300 euros  -era lo que cobraba por minusvalia hace un par de años aproximadamente-,  recibía continuas negativas de ayuda en la Parroquia de su zona (Caritas)  y en los Templos Evangelistas  porque siempre había quien la decía   “es que hay personas más necesitadas”. Además, los Centros religiosos de uno u otro culto, optan por beneficiar a sus adeptos. Y, mientras esto sucedía, el Centro de Servicios Sociales de su zona  se lavaba las manos. Y los comedores beneficos atendían preferentemente a extranjeros (estaban copados por ecuatorianos que, a su vez, trabajaban en el mercado negro de la construcción e incluso con nómina pero, por el hecho de ser emigrantes, ya se les consideraba más necesitados y recibían por partida doble y tripe los repartos de alimentos: Caritas, Asociaciones de Ayuda a inmigrantes, parroquias evangelistas y Servicios Sociales). 
    Francamente, que la gente se muera de hambre el Africa es un  horror pero que en España se den estos casos  es una aberración.
    Los repartos de comida los deberian realizar  directamente los Ayuntamientos, mediante sus Servicios Sociales y deberia acabarse con la picaresca y la trampa que supone “más necesitado”.