Mamás

Los límites de los límites

Nuestros-hijos-los-adolescentes-(II)

La educación de los hijos implica siempre y como parte clave, poner límites. El problema es la medida de esos límites. Los derechos de los menores de edad están en una zona medio difusa cuando hablamos de los métodos que emplean sus padres para imponer disciplina. Digamos que los límites de los límites están muy difusos. Hace unos días ha ocurrido un caso que ha hecho que toda España reflexione sobre el tema.

El caso ocurrió en Jaén. Una niña de 16 años denunció a su padre por privación ilegítima de la libertad y a su madre por permitirlo. En un primer momento la sensación que daban las declaraciones del padre era que la niña había sido castigada sin salir de casa. Algo bastante normal, por lo dicho.

El caso es que hay otra versión. Esta versión sería que el castigo sin salir era en un sótano de un chalet deshabitado, donde permaneció sola durante dos días, salvo las dos veces por día que el padre le llevaba la comida.

Muy diferente una cosa que otra. Dejarla en casa sin salir es un castigo normal, no se violan sus derechos, si bien se limita la posibilidad de que salga de casa. Someterla a un encierro en solitario en un sótano de una casa apenas terminada donde no vive nadie, es más una tortura que un castigo.

Corresponde a la justicia saber cuál es la verdad. Lo que es un hecho es que por ser los padres no tienen derecho a imponer límites de cualquier forma.

  • http://arcanastu.blogspot.com.ar/ Meri (Arcanstu Blog)

    Los límites son necesarios y son una gran demostración de amor. Pero me refiero a los límites puestos con conciencia y mucho cariño, NUNCA ejerciendo poder, maltrato ni abusando. Dejar a nuestros hijos hacer todo lo que quieran es facilismo y es “desentendernos”. Poner límites implica ponernos en nuestro rol de padres y ayudar a nuestros hijos a crecer. El límite puesto a tiempo, contiene, genera confianza y seguridad.