Relaciones

Mi ex esposo esta en banca rota y me pide ayuda

Hace un tiempo pude escuchar una conversación de este tipo, en donde una de las participantes sostenía que no sabía cómo afrontar una situación de estas y mucho menos si es o no correcto prestarle ayuda a su ex esposo, sobre todo tomando en cuenta que su divorcio no fue en los mejores términos.

Por otro lado estaba el tema de los hijos en la pareja puesto que ellos si mantenían una buena relación con su padre. Entonces si te encuentras en un caso parecido a este quizá te puedan ayudar algunas cosas que debes tomar en cuenta.

  • El divorcio. Recuerda que el divorcio fue muy doloroso y difícil sin embargo no puedes negar que tu ex seguirá estando ahí por el resto de su vida y la de tus hijos, consecuentemente es mejor pensar con cabeza fría el tema de ayudar o no en su situación.
  • Tus hijos. Si son muy pequeños quizá no entiendan la situación por la que se encuentra atravesando su padre, pero si ya tienen un poco más de edad de seguro no verán que su padre necesita ayuda, sino que su madre puede o no dársela, entonces tu accionar debe estar enfocado en como tus hijos lo recibirán.
  • Préstamo. Debes dejar muy en claro que si accedes a dar una ayuda económica a tu ex, esto es solo un préstamo y debe ser pagado de vuelta como cualquier otro.
  • Responsabilidades. De hecho por el momento que cruza la otra parte es un buen detalle que dejes por un corto periodo de tiempo de percibir su responsabilidad económica para con tus hijos, pero recuerda todo tiene un límite.
  • Habla con tus hijos. Con un lenguaje conforme a su edad explícales el porque es que su padre necesita de la ayuda económica y de ser posible hazlo con el ahí, sin embargo si no es posible por uno u otro motivo ayúdales a entender que esa ayuda no implica un regreso a casa necesariamente.

Todos estos puntos que te recomendamos tomar en cuenta siempre van acompañados de un ingrediente esencial que es el buscar el tiempo ideal, para poder hacer y decir las cosas, Sin duda ese punto es el que marcará las diferencias entre una situación difícil y una llevadera.