Mamás

Madres que trabajan fuera del hogar

Ser esposa, madre y trabajar fuera del hogar requiere de tener un equilibrio lo más adecuado posible.

Aún hoy la responsabilidad de las tareas del hogar y el cuidado de los pequeños sigue recayendo con más peso en nosotras. Es cierto que el hombre colabora, pero la idea no es ayudar sino compartir las tareas del hogar.

El lograr dividir las tareas domésticas es muy importante para poder disponer de tiempo para disfrutar de la vida familiar. 

Las razones por las que salimos a trabajar son variadas. Algunas veces por necesidad, u otras por desarrollar nuestros intereses personales y/o profesionales.

Es importante poder entregarle al niño amor con una actitud tranquila y sintiéndonos satisfechas. En algunos casos el quedarnos en casa nos hace sentir frustración, resentimiento, atribuyendo “sacrificios” que debemos hacer por nuestra familia.

También es muy común que aparezcan sentimientos de culpa, principalmente las que recién son madres. Volver al trabajo nos obliga a pasar mucho tiempo alejada del bebe e incluso en algunos casos no lo pueden amamantar.

Además si le sumamos el cansancio que implica el trabajar fuera y dentro del hogar, elaborar la comida, realizar las compras, el conflicto es aún mayor.

Muchas veces por tratar de cumplir con todo, y sentir que se nos hace cuesta arriba suele aparecer estos sentimientos de culpa, que lejos de ayudarnos, nos hacen poner de mal humor.

Debemos tratar de no siempre ser perfectas en todo y querer cumplir con todo y todos. Es importante tomarnos con más calma la situación y si es necesario debemos pedir ayuda, para que les de una mano es muy saludable y logra bajar así las ansiedades y el agotamiento físico y psicológico.