Salud

Los temibles hongos en la piel

girl brushing heel, feet

Solemos asociar los hongos al verano, la humedad, la piscina, los pies, etc. pero una infección por estos microorganismos puede ocurrir en muchas zonas de la piel y en cualquier momento.

El cuerpo humano aloja diversos tipos de bacterias y hongos que le son útiles, pero algunos pueden multiplicarse en un momento dado y causar infecciones, micosis. Dependiendo de la zona afectada y el tipo concreto de hongo, reciben distintos nombres: candidiasis (en la vagina), onicomicosis (en las uñas), pie de atleta (hongos en los pies), tiña, tinea capitis (cuero cabelludo), etc. Normalmente producen picor, escozor y enrojecimiento de la zona, tras lo cual es necesario acudir al médico o dermatólogo para que realice el diagnóstico y aplique el tratamiento necesario.

Como norma general, deberíamos siempre tener en cuenta el mantener la piel limpia y seca, utilizar toallas de uso personal, utilizar chanclas en duchas públicas, secar bien la piel sobre todo en las zonas de pliegues, utilizar jabones neutros, usar ropa (zapatos y calcetines) que deje transpirar la piel y ropa interior de algodón, comer yogur si se están tomando antibióticos, etc.

Vamos a ver un poco más en profundidad, un tipo de hongo que afecta a casi todas las mujeres en algún momento de su vida, el Candida albicans. Este germen se aloja y se mantiene en equilibrio en la vagina, sólo algunas veces se desarrolla en exceso provocando la molesta infección vaginal. Esto puede ocurrir cuando se están tomando antibióticos, ya que éstos alteran el equilibrio normal de los microorganismos, cuando se atraviesa una época de estrés, por falta de sueño, mala dieta, durante el embarazo y cuando se tiene alguna enfermedad inmuno-depresora o diabetes.

Hay que aclarar que la candidiasis no es una ETS, enfermedad de transmisión sexual, como mucha gente cree. Claro está que mientras dura la infección y hasta que los antifúngicos recetados por el médico no han hecho efecto, tener contacto sexual puede provocar erupción o prurito en el pene de la pareja.

Cuando se detecta algún síntoma (flujo vaginal anormal, ardor y picos en los labios, relaciones sexuales dolorosas, inflamación de la vulva), hay que acudir al médico. Puesto que después de un examen, se han de descartar otras causas para diagnosticar correctamente.

El tratamiento de estas infecciones vaginales suele consistir en aplicar un medicamento antimicótico (anti hongos), sea tipo óvulo, crema, pomada o incluso píldora. Y normalmente en unos 7 días las molestias desaparecen por completo, quedando restablecida la flora vaginal.

Por último, cuando nos hemos referido anteriormente a que hay que mantener la piel limpia, especificar que las duchas vaginales no son recomendables, ya que eliminan las bacterias buenas que recubren normalmente la vagina y que la protegen precisamente de las infecciones.