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Los Reyes Magos en Salamanca: Bazar Horta

Los Reyes Magos En Salamanca Bazar Horta

Muchas veces cuando se compran regalos para los peques, sinceramente aprovechamos para darles lo que necesitan y no lo que quieren. En realidad eso está muy bien, y sobre todo en tiempos como los actuales. Pero también es cierto que mucho, mucho no les gusta. Sin embargo los Reyes Magos son quienes se encargan una vez al año, de los regalos que ellos quieren: juguetes.

Mi amiga Lelé vive en Salamanca desde hace poco tiempo, y descubriendo un poco el barrio ha encontrado algunos tesoros. Bazar Horta es uno de ellos, es ese estilo de juguetería donde se puede pasar la tarde sin darse cuenta. Una increíble cantidad de juguetes de todo tipo, con una variedad muy importante de gustos y precios se ofrecen en esta tienda que mucho nos recuerda a las más tradicionales.

Siempre que os describo una tienda hablo un poco de la decoración y del ambiente que se respira en el lugar. En este caso es un poco complicado. La decoración es esa cantidad impresionante de juguetes que surgen de todos lados, hasta del techo. Todo muy colorido en un amontonamiento muy divertido. El ambiente, un poco alocado, como suele ser en estos casos. La primera sensación es perderse un poco entre tanta oferta. Sin embargo, la atención y el asesoramiento del personal es muy bueno.

No es tan simple saber qué tipo de juguete puede ser el mejor para cada edad y sexo. Y ni hablar de nuestro presupuesto. Con la oferta amplia y el asesoramiento amable y exacto, los Reyes Magos la tienen muy simple en Salamanca.

Imagen: bazarhorta.com

  • ursulacatoira

    Lo de asesoramiento amable… ¿va de coña o qué? El actual encargado de Bazar Horta, un jovenzuelo rechoncho y permanentemente encabronado, es la antipatía, la soberbia y la mala educación hechas persona. Sufre enormemente cuando le pides que te envuelva tu compra o que te dé una bolsa. Aparte de que es una de las tiendas más caras de Madrid. Yo ya he sido testigo de varios encontronazos con otras compradoras y he jurado no volver a pisar ese antro.