Relaciones

Los elementos que no pueden faltar en las relaciones afectivas II

A su vez, si juntamos el deseo con la atracción tenemos el factor enamoramiento. Estar enamorado, sentirse enamorado es un cúmulo de sensaciones, fantasías y conductas que si bien parecen ser únicas e individuales, tienen un gran componente en común entre las distintas personas.

Expresiones como “estar en las nubes”, “andar como flotando”, sentir mariposas en el estómago, así como olvidar tareas importantes, no poder parar de pensar en la otra persona, etc. son todos elementos que atraviesan a los enamorados en esos primeros momentos de “flash” emocional…por un lado este conjunto de cosas que son tan intensas de experimentar parecen ser un indicador esperables en el comienzo de toda relación, aunque por otro lado, hay quienes no toleran que esto desaparezca y tienden a creer que ya no hay nada que los una al otro…así transitan sus vidas buscando experimentar esa adrenalina convencidos que ésta es la manera en que el amor se manifiesta los 365 días del año durante todos los años que la relación afectiva dure…

Enlazado con los aspectos anteriores encontramos la autoestima, es decir, ese elemento que se conforma por la percepción que uno tiene de sí mismo, la valoración o concepto que nos hicimos de nosotros mismos. Si la autoestima es poca, probablemente se inicien relaciones marcadas por la inseguridad y el miedo.

La autoestima tiene que ver con la posibilidad de sostener los deseos, las aspiraciones, las necesidades, de quererse y sentirse seguro. Hay veces que se falló en la construcción de la misma y se busca el sostén afectivo del que se carece en otras personas…esa persona que te completará. Esta idea tan idealizada de la media naranja puede ser un tubo por el que se entre y no se retorne, un callejón en el que se encontrará una pseudo seguridad, ya que siempre va a estar el peligro de que el otro decida no estar…de esta manera aparecen todas las formas para asegurarse la compañía, formas que paulatinamente lo anulan a uno como individuo y lo alienan.

De la misma manera que existen las adicciones a las sustancias psicoactivas, también existen adicciones en la relaciones. La base está en que el sujeto concibe sólo una manera de satisfacer lo que necesita, es decir, la relación con esa persona.

Continuación de la primera parte

Fuente: psicologia-online