Cotilleos

Los discursos de la presidenta argentina

San Martin, Buenos Aires

A veces nos queda la sensación de que para ser un buen, pero un buen populista hay que dar discursos muy largos. Según un rumor, uno de los últimos y eternos discursos del presidente venezolano Hugo Chávez lo ha dado con una sonda vesical colocada, de modo que sus necesidades fisiológicas no interrumpieran sus incontenibles necesidades de comunicación. Y para la presidenta de Argentina, Cristina Fernández, esto parece estar ocurriendo. Cada vez habla más y más tiempo.

Abuso de la cadena nacional

Anoche, por ejemplo, hizo algo completamente inesperado. A la hora del prime time televisivo, algo que despierta mucho interés y competencia en cualquier lugar del mundo, suspendió la programación de todos los canales públicos, para que en Cadena Nacional todos pudieran disfrutar de una hora de su locuacidad. Aprovechó esa hora para elogiarse sin mucho pudor, mientras hablaba y hablaba a una hora para nada esperable. A las 23.30 paró de hablar, pero no me queda claro si a esa hora quedaba alguien escuchando tanto autoelogio.

Economía Argentina

La idea era explicar su política cambiaria, algo que vive repentinos y bruscos cambios. Para poner un ejemplo. Un argentino no puede comprar dólares, solo puede hacerlo si demuestra que viajará a un país que tenga dicha moneda. Se contrasta cada dólar que ha cambiado con cada uno de los gastos del viaje y se tributa punto a punto. Si compra con tarjeta de crédito en el exterior tiene un mínimo de 15 % de impuestos extras. Por supuesto que todo esto ha levantado toda clase se críticas y las supuestas explicaciones no se comprendieron entre tanto elogiarse sin parar.