Salud

Las malas consecuencias de saltarnos el desayuno

Cada vez que mi pareja se va al trabajo sin ingerir ni tan siquiera un café con leche me veo obligada a reñirle, ya que el desayuno es la comida más importante del día y saltárnosla puede ser muy perjudicial para nuestra salud.

Y no porque lo diga yo, sino debido a que estos datos han quedado más que clarificados en una reciente investigación realizada por la Asociación Americana del Corazón y publicada en la revista científica Circulation, en la cual varios expertos han dejado de manifiesto las terribles consecuencias que tiene el hecho de omitir el desayuno en la salud tanto de ellas como de ellos.

Enfermedades coronarias

Uno de los órganos que se ve más afectado por la falta del desayuno es el corazón. De hecho, las personas que han intervenido en este análisis científico nos han permitido saber que quienes no consumen ningún tipo de alimento a primera hora de la mañana tienen un 27 por ciento más de posibilidades de padecer un ataque cardiaco que aquellas que optan por consumir algún que otro ingrediente al levantarse de la cama.

Obesidad

La obesidad y el sobrepeso afectan a nuestra belleza y, evidentemente, también a nuestra salud. Además, saltarse el desayuno contribuye a la aparición de estas enfermedades. ¿El motivo? Que, al no consumir ningún tipo de alimento en varias horas, ingerimos platos mucho más abundantes y calóricos a la hora de la comida, lo que nos demuestra la importancia de mantener los horarios de las comidas y de no olvidarnos del desayuno, el almuerzo y la merienda.

Colesterol y diabetes

Aunque parezca sorprendente y difícil de creer, el mero hecho de dejar de lado el desayuno puede provocar que tengas el colesterol alto y que la diabetes aparezca en tu vida, dos afecciones que pueden evitarse llevando una dieta sana, haciendo deporte e incluyendo las frutas, los cereales, los productos lácteos y los hidratos de carbono en el desayuno.

¿No te ves capaz de comer algo al levantarte de la cama? Entonces te aconsejo que empieces a intentarlo consumiendo uno o dos alimentos todos los días. Verás como, poco a poco, te va apeteciendo cada vez más disfrutar de un amplio, variado y nutritivo desayuno.