Cotilleos

Las desventuras "criminales" de Lindsay Lohan

Lindsay Lohan 2013c

Lindsay Lohan combate el hambre en el mundo… o por lo menos el hambre de los periodistas de prensa rosa, porque con todas sus idas y venidas con la ley le ha dado de comer a miles y miles de trabajadores de este tipo de noticias. Hoy hacemos una recapitulación de todas sus acciones que terminaron con ella en la comisaria / prisión.

Verano de 2007: el inicio de todo. Por ese entonces LiLo estaba en lo más alto de la cresta de la ola en popularidad y en lo que a su carrera profesional respecta. En otras palabras, se había convertido en una celebrity y saben lo que eso significa: vía libre para salir de copas hasta la intoxicación y comenzar a pasar periódicamente por rehab. Pero la ley puso el grito en el cielo cuando la pillaron conduciendo bajo los efectos del alcohol y ahí fue que comenzó su romance con el fotógrafo de la comisaria.

El mismo año, la Lohan volvió a tener un encontronazo con la ley, esta vez porque la pillaron puesta de cocaína y por conducir otra vez alcoholizada.

Pasaron un par de años relativamente tranquilos para Lindsay (o mejor dicho, la mayor parte de ellos en rehabilitación). Se movía por la vida feliz con su pulserita de pitidos que le impedía alejarse mucho de la cordura. Ella se cansó de los pitidos, violó su libertad condicional y como consecuencia pasó dos semanas en cárcel (inicialmente iban a ser 90 días).

A finales de 2010 volvió a pasar una temporadita en prisión por dar positivo en un test de alcohol y drogas y, aunque en el archivo fotográfico ya tenían un book de ella, otra vez tuvo que pasar por delante de la cámara.

Finalmente llegamos hasta estos días en los que por no cumplir con los servicios comunitarios que se le habían impuesto fue detenida y puesta en libertad luego del pago de una fianza de 100.000 dólares. Eso sí, no podía faltar la foto que celebrara la ocasión.

Ahora queda claro porque su manager decía que la llaman constantemente para realizar sesiones de fotografía.