Salud

La risa y la alegría en nuestra salud

Los estados positivos ayudan a recuperar las defensas.

Diversas investigaciones demuestran los efectos benéficos para la salud que tienen la risa y la alegría, provocando en nuestro cerebro la secreción de endorfinas, hormonas relacionadas con los estados de bienestar.

Los estados positivos contribuyen a mejorar nuestras defensas ante virus o bacterias siendo los estados opuestos como la tristeza y la depresión favorecedores de alteraciones del sistema inmune y los procesos de enfermedad.

En muchos países se ha incluido como parte del tratamiento en oncología pediátrica la presencia de payasos o cómicos que provocan la risa en los niños.

El humor nos aleja de como se dice comúnmente: hacernos mala sangre porque se correlaciona con la liberación de sustancias al torrente sanguíneo, y efectos nocivos a nivel psicológico y biológico.

Al comprobarse científicamente los efectos benéficos que tienen unos pocos minutos diarios de risa, cada vez más la medicina procura promover los estados de alegría y de bienestar en ámbitos sanitarios así como a nivel de prevención en salud.

¿Cómo podemos favorecer estados de alegría?

Debemos generar condiciones en nuestra vida cotidiana que posibiliten experiencias de bienestar. Es necesario modificar conductas y factores de estrés y malestar. Finalmente debemos propiciar la autorrealización en armonía con los demás y con el medio ambiente.

La risa forma parte de los factores de salud porque está en sinergia con el ejercicio físico, los hábitos saludables en el sueño y la alimentación, la armonía emocional y en las relaciones interpersonales, favorece la liberación de sustancias que amortiguan las respuestas de estrés y potencian la salud.