Relaciones

La pureza del amor

Puede ser que en algunos momentos sientas que solo quieres relajarte y disfrutar, otras quieres seducir, intentas cortejarlo con una mirada tierna, te haces la fuerte e indestructible, procuras ser delicada o actúas con indiferencia porque te atrae e inclusive hasta queriendo controlar “eso” que estabas viviendo.

Al cabo de sentir que quieres huir pero ser atrapada, has aprendido que la vida sorprende y que mostrarte tal cual eres es la fórmula de relacionarse más sincera donde despiertas en el otro maneras confiables para que se acerque a tí. Una persona no puede compartir aquello que no tiene o puede ser que aún no descubrió en su interior que lo tenía, ya que esperaba el momento preciso para surgir.

Con certeza las relaciones humanas vinculadas al amor de pareja son delicadas, donde los destellos de colores sorprenden a los enamorados haciéndolos sentir etéreos y libres en las emociones que este bienestar les obsequia. Son interacciones donde la magia produce hechizos que son propios del momento y de resonancias amorosas impresionantes.

Amar y ser amado es interesante, amar de modo complementario es fantástico, amar con ensamble es magnífico … amar en libertad es grandioso. Poder expresarte abiertamente a la persona que está junto a tí sin condicionamientos (verguenza o temor) es un acto de genuino entendimiento … es cuando las almas armonizan produciéndose una común unión.

Sentir, vivir, seducir, impactar son etapas del amor que pueden combinarse entre ellas y originar otras nuevas. Son actitudes que han de ser desinteresadas en cuanto a las exigencias por la fragilidad de este cristal, comienza en la atracción con un poco de admiración y allí dan sus primeros suspiros las emociones pasionales en los cuales el lenguaje corporal comienza a comunicar.

Imagen: Unytihouse