Relaciones

La pareja se construye de modo colaborativo

La Pareja Se Construye De Modo Colaborativo

Ser colaborativo en una pareja es dar sin esperar del otro sino por el placer de compartirle lo grandiosa que tú eres, el amor es un misterio muy diverso y magnífico para descubrir desde tu alma a lo profundo de la mirada del otro. La pareja necesita de la libertad que otorga la franqueza de estar juntos, esa plenitud que se corrompe con la invasión, la mentira y la hipocresía.

La aventura fantástica de cimentar una relación en la confianza en un proceso donde ambas personas encuentran un mundo nuevo para descubrir, cuidando de  la “mágica” sensación de que es el único hombre que realmente es tan bello como el monstruo que oculta debajo. Me refiero con este término a las personas que simulan ser de una manera y cuando la vida les muestra una de las situaciones en las que generaban hipótesis impactantes, se desbarrancan en una fuente de indiferencia hacia el estilo de vida que predicaban.

Cuando construyes una relación en muchas oportunidades no “te” permites ver la realidad que tienes enfrente sino que tiene unas enormes gafas negras como sellos a los cuales podrás responsabilizar cuando el hombre que habías conquistado es un ser humano y no el dios que habías ideado. Naturalmente las mujeres tendemos (en esta oportunidad me incluyo) a lentamente incorporarnos a su vida, de modo condicionado a sus deseos; nada parece lo que es pues si él lo quiere es porque somos importantes para él ….”muchachas, atención”… las responsabilidades son compartidas en una relación o vínculo amoroso: tú por creer en un patán que ya habías comprobado que lo era y él por engañarte con palabras o actitudes acarameladas.

Compartir con un hombre el amor es comprenderse mutuamente sin juzgarse constantemente,  la libertad que otorga el fluir de la aceptación produce una actitud donde el guapetón es veraz y la guapetona un grifo de credulidad; pues ambos están focalizados en amarse sin egoísmos que los pueda afectar a nivel individual porque están unidos en el corazón y eso no permite dañar. Si cuando conoces a un hombre sientes en tu interior certeza combinada con libertad e igualdad sigue conociéndolo, no permitas que las melodías de las campanitas del enamoramiento quite la naturalidad de quien es el otro; son muy bellas oírlas y sentirlas o las emociones que producen pero se cuidadosa.

Escúchense en el silencio, encuéntrense en las palabras, hállense en la vida, permítanse emocionarse al encontrase, hallen la atracción vinculada a la diversión y la pasión por la vida, el aquí y ahora es la belleza de la naturaleza … sean sinceros en cada cambio que experimenten. Cuando sientas que el júbilo que te producía explorar y anhelar conquistar a esa persona finaliza, termina la relación de amor de pareja entonces podrás desde la madurez comprender que la libertad de aquello que te unía hoy te permite separarte sin rencores.

Imagen: Hormiga