Salud

La obesidad y nuestros niños

La Obesidad Y Nuestros Ninos

En estos días, siempre pensando en qué temas compartir desde este espacio, me dediqué a mirar a mi alrededor, y constatar una realidad que me alarmó un poco: muchos padres se preocupan más si sus hijos no comen, o comen poco, y es menos común preocuparse por lo contrario, que coman demasiado. La obesidad en los niños ha aumentado en las últimas décadas, en todo el mundo tanto en países desarrollados como aquellos en vías de desarrollo; y esto es muy preocupante.

  • ¿Cuándo o cómo se considera que un niño es obeso?

El diagnóstico se basa en relacionar algunas variables, el peso y la altura, comparándolas con el sexo y la edad del niño.
A veces es necesario complementar la información con datos de laboratorio consultando a un pediatra. El pediatra además necesita saber los hábitos, gustos, actividades y cambios de peso del niño, ya que son datos que sirven para una impresión clínica. La obesidad tiene diversas consecuencias físicas y afectivas, a corto y largo plazo. Me parece importante compartirlas con franqueza.

Las consecuencias físicas son:

  • Puede aparecer un cuadro de diabetes de tipo II, una enfermedad que suele verse en adultos con sobrepeso, pero que en los últimos tiempos se ha hecho cada vez más frecuente entre los jóvenes, precisamente como resultado de la obesidad.

  • Afecciones respiratorias

  • Hipertensión arterial, problemas cardíacos.

Las consecuencias emocionales o afectivas son:

  • Las consideraciones estéticas, que tienen un peso o una forma ideal señalada en la sociedad hacen que el niño pueda tener baja autoestima, depresión y ansiedad.

  • También dificultades en el relacionamiento con los demás.

Un concepto que manejamos en muchos órdenes de la vida, está relacionado con la forma más eficaz de combatir algunos problemas: evitarlos.

Dedicaré nuestra próxima entrega a compartir algunos aspectos acerca de la prevención de este padecimiento.

Imagen: bajoencalorias.com