Cotilleos

La Mujer Anclada

Creo que la mujer ha estado por siglos anclada a una forma de vida. Que la costumbre, la imposición, el pensamiento heredado, la han convertido en un anexo del hombre. Esto ya se ha dicho, no es nada nuevo. Pero si bien podemos consentir una cierta liberación femenina, creo que se ha dado en un sentido no del todo conveniente. Se ha querido equiparar al hombre, cuando su esencia es diferenciarse.

Lo pienso así: la mujer es inevitablemente terrenal. Está anclada al suelo. Todo en ella es intuición, forma superior a la razón pura. Dirán: disminuir en la razón a la mujer es disminuirla a ella; esta es una postura puramente occidental, o por lo menos racionalista al extremo. La razón no es la forma máxima del pensamiento. La intuición se acerca mucho: es una síntesis de razón y sentimiento.

Con “sentimiento” decimos: no emoción, al estilo barato de película sentimental. Con sentimiento nos referimos al todo del término. La honestidad del alma, la búsqueda plena del interior del ser. Puede sonar a New Age o Posmoderno. Puede ser, pero prefiero esquivar algunas clasificaciones tajantes.

Creo que cuando se habla de que la mujer está ganando espacios en la sociedad, en general se lo hace refiriéndonos a los terrenos ganados en los cargos ejecutivos o de gobierno. No digo que esto esté mal, pero pienso que la mujer debe ganar terreno en ámbitos mucho más amplios: se trata de generar nuevos espacios de convivencia social, que reemplacen a los que, como comprobamos día a día, están caducos.