Relaciones

¿La vida es justa?

10-tips-para-una-vida-sana

En un post anterior hablábamos de la ley de muerte digna y  de esa necesidad que tenemos los humanos de encontrar explicaciones que nos gusten, sobretodo para las cosas que no nos gustan. No importa si esas explicaciones son muy fácilmente rebatibles, si son altamente poco probable, o si son simples estupideces. Lo que importa es que nos de una explicación que convenga a nuestras creencias.

Hace poco en Argentina una madre ahogó en la bañera de su casa a su hijo de 6 años, para vengarse de su esposo  que la quería abandonar (a ella, no al niño). Un muy conocido comunicador que habla con mucha frecuencia de filosofías orientales y pregona la paz y el amor, dijo que ese niño, seguramente en una vida anterior había sido algo muy malo (con otras palabras, pero claramente con ese sentido) de modo que queda claro que no fue tan malo lo ocurrido. No sea que veamos que la pobre criatura sufrió una muerte espantosa e injusta, por parte de quien debía amarlo y cuidarlo.

Es que simplemente la vida no es justa. No es verdad que quien aquí las hace aquí las paga. Hay quienes si y quienes no. Mengelle, el criminal nazi tal vez más cruel, que se dedicaba a experimentar con niños pequeños, murió ya viejo en Brasil, mientra nadaba, décadas después del fin de la guerra.

Es solo un ejemplo, pero la vida no da por si misma justicia. La justicia es algo que debemos darnos los seres humanos organizados en una sociedad, en forma de leyes, a las que debemos ajustarnos.