Belleza

Kobido, un lifting facial sin cirugía

Beauty clear woman face

Cuando oigo las palabras “lifting facial”, lo primero que pasa por mi mente es la imagen de una mujer sometiéndose a un tratamiento estético de reciente creación centrado en estirar su piel para rejuvenecerla al máximo.

Sin embargo, el lifting facial es una técnica que ya era adorada por muchas mujeres durante siglos pasados, una época en la que, aunque no existía la cirugía estética tal y como la conocemos ahora, ya era frecuente ver a expertos en belleza que potenciaban la hermosura de ellos y ellas a través de prácticas de lo más diversas.

Una de las que más me ha gustado y que, además, aún continúa vigente en la actualidad, es el Kobido, un masaje que, según se cuenta, tiene su origen en el Japón más guerrero debido a que los soldados lo empleaban para calmar la mente tras combatir en duras batallas.

Una técnica que una emperatriz cuyo nombre se desconoce decidió implantar en su vida debido a que no solo relajaba a las personas, sino que, además, le aportaba luminosidad y tersura a la piel del rostro, lo que provocó que pronto se implantara en las vidas de multitud de personajes de la realeza.

Hoy en día, este lifting facial conocido con el nombre de Kobido continúa teniendo fans en el mundo entero debido a que ejercita todas las áreas del rostro mediante suaves movimientos que hacen posible que los pacientes se quiten varios años de encima sin pasar por el quirófano y dejando a un lado esa belleza de lujo no apta para todos los bolsillo que, además, puede poner en riesgo nuestra salud.

Los beneficios del Kobido

A través de la combinación de movimientos lentos y rápidos, el Kobido consigue frenar el envejecimiento de la piel, alisar las arrugas, mejorar la oxigenación de las células y proporcionarle una dosis extra de tersura y luminosidad al cutis.

Además, este lifting facial ya está disponible en varias clínicas de España a pesar de su reciente llegada a nuestro país y no es doloroso. No obstante, para notar los resultados será fundamental que te sometas a varias sesiones. ¿Te animarías a probarlo? ¡A mí me encantaría!