Hablemos de drogas (II)

En nuestro primer post de esta serie, abordamos los primeros conceptos acerca de este tema, sobre el que todos y todas, especialmente quienes tenemos hijos, hemos de enfocar atención nos guste o no. Sinceramente creo que hemos de despertar conciencia sobre el tema, y si para ello hay que provocar impacto, a través de preguntas directas y respuestas directas... ¡pues aquí vamos!.
Quizá os suena ambiguo o raro esto de «despertar conciencia» pues es una expresión que suele usarse para temáticas o problemáticas relativamente recientes sobre las que la gente conoce poco o nada. Este no es el caso... ¿verdad? el fantasma (muy real y tangible por cierto) de las drogas hace rato que está entre nosotros. Se escriben kilómetros acerca del mismo, se trata de prevenir en los colegios, hay miles de organizaciones en la lucha, pero... (siempre hay un pero) el problema está aún allí, la droga se les ofrece a nuestros hijos en todas partes y siempre hay víctimas con mayor o menor grado de vulnerabilidad que caen «presas» de este flagelo.
¿Seguimos con las preguntas?
- ¿Cuándo se considera a una persona adicta?
Hay una diferencia entre el abuso y la adicción a la droga. El abuso, es el consumo excesivo de una sustancia en una ocasión determinada, lo que puede volver a pasar o no. Esto es peligroso porque el consumidor pierde el control consumiendo excesivamente esta droga ya que no sabe cómo va a reaccionar el cuerpo. Esto se ve en los jóvenes que consumen alcohol.
Por otro lado están los adictos, para quienes su vida gira entorno a esta sustancia. Quieren conseguir y consumir la droga.
Quien tiene una adición vive pensando en ello y sus relaciones sociales, laborales y familiares se empiezan a deteriorar.
- ¿Cómo sabes si tu hijo tiene problemas de consumo?
No es buena idea desconfiar ni ser demasiado curioso con sus hijos. Hay señales que pueden ser interpretadas de que los hijos pueden estar atravesando una etapa mas conflictiva que la normal, aunque no siempre se deben al consumo de alguna droga. Deberías prestar atención a cambios sorpresivos en los hábitos y en la personalidad de la persona, como la irritabilidad, el enojo, el deterioro del rendimiento, mostrándose frío, aislado y descuidado en su imagen.
Si notas además cambios en su alimentación, insomnio, temblores, poca energía y conductas como robos, peleas y mentiras; esto puede indicar problemas con drogas, aunque muchas de estas actitudes se ven en la adolescencia normal.
Imagen: cosasdesalud.es
el 07-10-2008


Comentar:
1 trackback