Relaciones

Frenemos la violencia contra los niños

Parents swear, and child worries

Cada vez que un hombre mata a su pareja o ex pareja, hecho espantoso y más que condenable, la noticia en todos los diarios se acompaña de un número. Se dice, por ejemplo que ha muerto la víctima número 23 de la violencia machista en lo que va del año. Todos hemos entendido que no es que lo que se hace en casa queda en casa, que el hombre no puede de ninguna forma agredir a la mujer  y que además de ser un acto de cobardía hacerlo, es un delito.

Eso si, cuando son menores, nos cuesta. No veo ese número. Ayer todos los diarios publicaban que una niña de 2 años era víctima de abuso sexual por parte de sus padres. Hoy dice que un bebe de 23 días es víctima de tremendos castigos por parte de sus padres. En la misma página habla de la condena de una madre que ha matado a sus dos hijos, de 5 años y el otro de once meses. Una niña de 14 años era obligada a ejercer la prostitución por su propia madre en Madrid. Todos los días nos preguntamos donde están Ruth y José y porque su padre es tan poco claro sobre lo ocurrido.

Es que no vemos que esto es un problema grave. ¿No vemos que detrás de cada mujer que ha muerto quedan niños sin padre y madre pero que han pasado por la tortura de esa violencia?

Veo y aplaudo todas las campañas contra la violencia de género. No veo campañas que alienten a denunciar el maltrato a menores. No veo que se fomente estar atentos a esos.

Pues debemos estarlo, denunciemos.