Relaciones

Finalización de un amor

Cuando una relación amorosa llega a su fin por decisión conjunta o por elección de una de las partes , muchas veces sientes frustración, desilusión y hasta ganas de meterte en una cueva.

En una primera instancia, solo sientes un dolor muy intenso que te abruma y que te dificulta”ponerte de pie”, seguir con tus actividades hasta pensar con claridad para ver que puedes aprender de esto que te sucede. La tristeza supera la capacidad de universalizar lo que vives porque te parece que nada podrás hacer ahora o que no tendrás la fuerza suficiente para continuar.

Cuando no le dedicas tiempo a vivir el duelo (llorando, corriendo, durmiendo, comiendo) plenamente, no podrás volver a sentir satisfacción y alegría con intensidad para poder construir sueños nuevos. La angustia, el cansancio, las ganas de no hacer nada son las únicas cosas que reinan en tu corazón; el mundo sigue girando y sientes que estás estancado.

Una ruptura de pareja produce cambios notables en el ritmo de vida y profundos en tu alma, si buscas en tu interior “un sentido” (tú mismo/a) que sea motivador para ver que has comenzado un camino nuevo con un horizonte diferente podrás encontrar la música de la armonía.

Una frase obsequio: “Debes saber que esto también pasará”