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Estrategias Discográficas

El sueño de las discográficas es que los ISP (Internet Service Providers – Proveedores de Servicio de Internet) las ayuden para controlar los contenidos que circulan a través de la Internet. En camino a ese objetivo, una ISP de Gran Bretaña, Virgin Media, ha acordado para trabajar con la BPI, que representa los intereses de la industria discográfica en ese país.

La idea detrás de este acuerdo era originalmente implementar algún tipo de medida penalizadora de las descargas similar al estadounidense, que desconecta a los usuarios si luego de tres veces de incurrir en descargas “ilegales” o algun otro tipo de actividad “ofensiva” en la red. Sin embargo, este método no ha obtenido el apoyo necesario en el Parlamento Europeo, aunque el Británico estaría considerando la implementación de una norma similar.

Por el momento, de todas formas, la compañía Virgin Media en conjunto con BPI están enviando a los clientes cartas en las que advierten a los usuarios que “no queremos que tenga que enfrentarse a acciones legales o que corra el riesgo de perder la conexión al servicio de Internet”. Básicamente, se trata de amenazas encubiertas destinadas a que los usuarios tengan miedo de realizar este tipo de acciones por las consecuencias legales que podrían tener.

Este programa se enmarca en la situación de debate que generan las nuevas tecnologías y el acceso a los productos culturales. Hace poco informábamos acerca de la demanda hecha por grupos mediáticos a Pablo Soto, el rey del P2P en España. La estrategia que parecen buscar ahora es otra: ir directamente a los clientes, provocarles miedo y amenazarlos con desconexiones. Una jugada que a primera vista parece poco inteligente y que seguramente cosechará amplio rechazo de parte del conjunto de la sociedad civil.

Fuente | Ars Technica