Relaciones

Esclavas del teléfono móvil (II)

Nunca un accesorio habló tanto de nosotras como la portación impune -y nunca inmune- de un teléfono móvil. Nos desvela si no funciona, y nos devela como mujeres en relación con los otros: esposas, madres, amantes, amigas, empleadas.

El móvil cumple la fantasía maternal de cualquier mujer de estar disponible y al alcance de la mano en cualquier lugar y momento. Somos omnipresentes con un móvil en la cartera o la cintura. Pero también podemos intentar ser misteriosas en el mejor de los casos, o aparecer como definitivamente incontrolables, con sólo apretar un botón y apagarlo.

Podemos ser sutilmente -o no tanto- seguidas en cada paso, pero tenemos la reserva de mentir detrás del pequeño terminal que nos ampara cualquier tránsito clandestino o digno de protegerse.

A diferencia del teléfono fijo que tiene una fuerte carga familiar y de control, el móvil es un teléfono individual, propio, y con esa impronta lo llevamos.

(Continúa…)

Imagen: stilo