Salud

Encontremos un equilibro saludable

Las leyes biológicas se sostienen en un equilibrio entre los seres vivos y la naturaleza, al igual que con la naturaleza de sí mismos, y del entorno también.

En ese equilibrio encontramos las claves de vida y de salud. En la medida que los hábitos o normas de conducta rompan ese balance, se producirá la enfermedad y la muerte.

En la actualidad el concepto de riesgo de enfermedad se ha relacionado mucho más directamente con hábitos de vida. Estos hábitos pueden ser saludables o enfermizos, según la relación más o menos adecuada con la naturaleza. A modo de ejemplo: el ser humano apto para caminar, trotar o correr, puede optar por un una vida sedentaria y enfermiza, en el que no recorre ni 150 metros, entre que se levanta por la mañana, hasta que vuelve a tardecita. Otro ejemplo es el consumo tabaco o alcohol en exceso.

Dichos hábitos pueden resultar enfermizos no sólo a nivel biológico, sino también psicológico y social, ya que la salud humana la concebimos integrada, no por porciones.

El sedentarismo y las comidas rápidas, hipercalóricas, los podemos considerar efectos contaminantes de los hábitos, son un estilo de vida que promueven los trastornos biológicos como por ejemplo: el síndrome metabólico y enfermedades cardio y cerebro-vasculares.

También este estilo de vida acelerado y estresante, favoreció desequilibrios psicológicos, que nos pueden llevar al aumento de adicciones y a acrecentar distintos tipos de violencia social.

Debemos encontrar el equilibrio saludable.

La mejor opción son las vacaciones, nos pueden ofrecer un vínculo más estrecho con la naturaleza que nos facilite cultivar los hábitos saludables, como por ejemplo realizar ejercicio y alimentarnos sanamente.