Sex and Life

¿El tamaño del pene influye en la calidad del sexo?

Tamaños

Sí… y no. El debate en torno al papel que juega el tamaño del pene en el disfrute sexual viene de viejo, precisamente por lo difícil que es darle una respuesta categórica. En la intimidad, como en tantos otros terrenos, no existen las verdades absolutas. Muchos son los sexólogos y urólogos que defienden que las dimensiones de los genitales pueden llegar a influir en la calidad del sexo, aunque insisten en que éste es tan solo un factor más en una larga cuenta. Porque la ambigüedad en este tema ha hecho que sigamos alimentando un ideal de hombre hecho de testosterona a raudales, nosotras queremos darle un nuevo enfoque. Éstas son las razones por las que creemos que el tamaño del pene en el sexo es un “ni sí, ni no, ni todo lo contrario” en toda regla.

-          Sí:

  • Tamaño de pene y confianza personal.  Mal que nos pese, ambos siguen estando muy unidos. El “síndrome del vestuario” pesa en nuestros chicos y no pierden ocasión de comparar medidas y rendimiento. Un pene pequeño puede, por lo tanto, minar la moral de cualquiera.
  • Pequeñas opciones para pequeñas medidas. Por mucho que nos creamos lo más en cuestión de sexualidad, a veces fallamos en inventiva y originalidad. De ahí que las posturas a las que recurramos normalmente no nos resulten del todo satisfactorias si las practicamos con alguien no demasiado dotado. La clave estaría en adaptarse a las circunstancias y no hacer de ello un problema. Por desgracia, no siempre hay tanta predisposición.

-          No:

  • ¿Sin penetración  no hay goce? Nos ha costado darnos cuenta de que la práctica sexual vaginal no es la única posibilidad a la hora de disfrutar de la intimidad a dos, de la misma forma que el misionero no es más que una opción para hacerlo. De ahí que hayamos dado –y todavía demos- tanta importancia a las medidas del miembro viril.
  • ¿El porno como referencia? Dicen los expertos que vivimos inmersos en una “pornificación” de nuestra vida sexual. Y es que tendemos a intentar reproducir en nuestra vida cotidiana no solo posturas, escenas y comportamientos íntimos retratados por nuestras películas de cabecera; sino que caemos en el error de comparar nuestros cuerpos con los de los actores.  Las comparaciones, a veces, pueden ser algo más que odiosas.
  • ¿Lo normal es poco? A fuerza de ser el tamaño del pene medio en nuestro país, los 12, 13 ó 14 centímetros se han convertido en la medida a superar. Se ha distorsionado la idea de micro-pene o pene pequeño, creyendo que el estándar real ha de estar más allá de los 14 centímetros.
  • ¿Sexo, penetración, reproducción y virilidad? Estas cuatro han sido durante hace siglos las cartas de presentación del hombre en la cama. Estar bien dotado parecía asegurar la capacidad fértil, siendo una señal evidente de masculinidad y fuerza. Hoy está más que comprobado que no es así.

-          Todo lo contrario:

  • Sea cierto o no que el tamaño del pene influye en el disfrute sexual, en la actualidad existen múltiples opciones a la hora de ponerle remedio. Gracias a los productos para alargar el pene o a la cirugía, a los suplementos alimenticios o a las cremas; los complejos no tienen por qué arruinarnos la fiesta. Ya sea por vanidad o necesidad, por estética o placer; las técnicas de alargamiento de pene prometen zanjar el debate. ¡Adiós a la resignación!