Salud

El silencio, un bien casi inexistente

El silencio es un bien cada vez más caro. El silencio de un hospital es casi un bien inexistente. Lo mismo ocurre en una Iglesia o templo donde ya las personas hablan como si fueran de shopping.

Muy atrás han quedado esos carteles cercanos a un hospital donde aparecía: zona de hospital, y todos respetaban, nadie tocaba la bocina del coche, incluso se disminuía la velocidad.

Nos está pasando algo muy curioso con el silencio, parece que a la mayoría nos angustia, da temor y tratamos de evitarlo, quizás tal vez para no tomar contacto con nosotros mismos. Consideramos el ruido como sinónimo de optimismo, modernidad, salud.

El silencio buscado, nos ayuda con un estado emocional poca veces logrado, nos genera crecimiento interior, paz. Facilita escucharnos a nosotros mismos, permite el reencuentro de las parejas.

Te has observado cuando despiertas en la mañana, ¿qué hacemos? o ¿cuando llegamos al hogar luego de trabajar?

Poder oír el silencio del alma… ese silencio que habla y nos dice muchas cosas que la mayoría del tiempo no queremos escuchar.

A mi juicio personal, el silencio es un bien que lo perderemos en muy poco tiempo, por no saber valorarlo y apreciar sus beneficios.

Al ritmo que vamos en el futuro tendremos que pagar por él. No debemos perderlo, es un elemento que ayuda a la salud mental y física de los seres humanos. Los más evolucionados desde el punto de vista espiritual, saben su valor, y lo mantienen dentro de las rutinas cotidianas.

Debemos hacer un esfuerzo por conservarlo, sin duda sus beneficios son infinitos.