Relaciones

El populismo prepotente

Party people

En Latinoamérica hay en estos momentos varios ejemplos de muy buenos gobiernos, pero también los hay de populistas en su peor expresión, si cabe. Seguramente el ejemplo argentino es paradigmático. Y si se puede decir que la presidenta Cristina Fernández es la representante máxima de esta forma de hacer política, el discurso donde anuncia la expropiación de Repsol YPF, es el ejemplo más claro en todos los sentidos.

En primer lugar la puesta en escena. Un grupo de jóvenes militantes, fanáticos e incondicionales, liderados nada menos que por su hijo, formaban la claque o coro ideal para el anuncio. Los cantos previos, durante y posteriores fueron casi iguales a los del estadio de Boca Juniors un domingo cualquiera. Esto generó un clima que puede ser de todo, menos serio. La escenografía, con la imagen de Eva Perón detrás de la presidenta, completaba un concepto.

El tono y el lenguaje corporal de la presidenta era de prepotencia y enojo. Tenía una actitud claramente reivindicativa.

Claro, hay un problema, el contenido del discurso. Asombraba el total desconocimiento de los compromisos asumidos, la idea de que pueden hacer lo que quieran cuando quieran  y algo muy llamativo: cambiaba el pasado. En un momento del discurso ha dicho que su fallecido esposo luchó toda la vida para re-estatizar YPF. El problema es que hay multiplicidad de documentos, videos y discursos donde tanto el como ella, pocos años atrás impulsaban la privatización.