Relaciones

El hombre de la casa

Aun cuando este es un dicho para algunos suene muy “machista” y para otros un poco a los años 50, en muchos casos no debe ser olvidado y si bien es cierto que hoy por hoy la mujer del 2000 muchas veces no necesita de la presencia masculina para hacer valer su postura, hay sin lugar a dudas ocasiones en las que la tu presencia sin dudarlo ayudará.

El cuadro es el siguiente, tú esposa fue víctima de un vecino que de forma abusiva hecho basura sobre tú patio, ella sin comentártelo nada fue y le reclamo al hombre en cuestión y él únicamente respondió con un “Bahh, vaya a su casa a mandar a su marido, que parece que el si le hace caso”.

¿Increíble? No para nada, si bien es cierto que esta es una situación ficticia en muchos lugares del mundo suceden cosas como estas, y claro cuando el marido se entera del caso, o no dice nada quizá por un poco de temor de los casi 200 libras de peso del vecino o prefiere evitar el conflicto dejando que su esposa lo solucione, pero recuerda, ella quiso solucionarlo sin decirte nada y mira como están las cosas.

En este caso, aun cuando suene a machista el tema, es necesario que el “hombre de la casa” deje su postura de buda frente al televisor y vaya hacer presencia ante el vecino y manifestarle tú molestia (no la de tu esposa) por el tema de la basura en tú patio, no comentes nada sobre el trato a tu esposa, hasta el final de la charla con el individuo y luego, antes de irte el dices algo como “mi esposa me comento de esto y decidí hacerle caso”

¿Qué lograras con eso? Primero que el vecino sepa que existes y segundo tu esposa se sentirá apoyada y sobretodo escuchada.